A estas alturas si estás interesado en el concierto de ayer de U2 en Barcelona, seguramente ya habrás leido en los periódicos o en la web las crónicas “oficiales” de los “expertos” de cada periódico que han dejado por las nubes el impresionante montaje escénico, la calidad del sonido y el fantástico set-list, crónicas que suelen terminar con “los fans del grupo se rindieron nuevamente a sus pies en un concierto para la historia”

A partir de la siguiente linea tienes una crónica bastante distinta, de un fan que lleva escuchando al grupo desde 1.983, y que les ha visto en directo en todas las giras, salvo en la del 2.001 (Elevation Tour) y que va a darte una visión digamos diferente de lo que ayer realmente ocurrió en el Camp Nou de Barcelona.

Mi expectación en las semanas previas, como la de todo el mundo supongo, era grande , ya que las fotos aparecidas en alguna web del escenario, ya dejaban claro que era algo grandioso, y también esperaba que después de 4 años sin girar iban a salir con ganas de comerse el mundo e iban a conseguirlo por que si alguien tiene hoy en día los medios para disponer del mejor equipo de sonido e impactarnos con el mejor escenario y juego de luces, está claro que son U2.

La cosa empieza realmente bien, cuando entramos en el estadio y cruzamos la puerta de la boca de acceso a la grada no. 328, lo que viéramos en foto es superado con creces por la inmensa mole metálica que tenemos delante nuestro, ocupando la mitad del estadio, a lo ancho, largo y alto. Incluso alguien que ha estado en conciertos de conjuntos que cuidan realmente la escenografia como Pink Floyd, AC/DC, Iron Maiden o Prince, se queda sin aliento, con la boca abierta contemplando cada detalle del impresionante montaje, ni me hago a la idea de la inmensa fortuna no sólo de dinero, sinó también de horas de estudio y diseño y fabricación que se habrán empleado para montar esta increible estructura de, según dicen, casi 400 toneladas de peso, y me cuesta imaginar cómo narices han subido hasta 50 metros de altura las enormes piezas que la componen, así como la increible campana central que forman las pantallas de video y las 8 no menos impresionantes columnas de altavoces, y ya no digo de cómo estará la hierba del estadio una vez lo desmonten todo, a punto para sembrar patatas y tomates.

Repuestos de la emoción y después del correspondiente bocata y refresco a precios populares “anti-crisis” de 6 euros bocata y 4 euros refresco/cerveza …. brrrrrrr!, tomamos asiento para empezar a entrar en calor con los teloneros, unos Snow Patrol de quienes apenas tengo referencias, pero que supongo que si están teloneando a U2, es por que realmente son ya un grupo de primer nivel (no olvidemos que en la anterior gira los teloneros para Europa fueron otro magnífico grupo como Keane).

Y la verdad es que, pese a lo corto de la actuación, 45 minutos, disfrutamos de un magnífico recital de pop británico, con algunas baladas y medios-tiempos magníficos y algunos temas más rockeros, en especial el último, que finaliza con un gran último minuto “in crescendo” de muralla sonora guitarrera que me dejó con el suficiente interés como para comprar próximamente alguno de sus discos y profundizar mejor en su música.

Ayudó bastante a que el volumen estuviera inusualmente alto para lo que es costumbre en un grupo telonero, que normalmente tiene que lidiar con un sonido bastante inferior al de los “titulares” para no hacerles “competencia”, lo que no suele ser el caso en los conciertos de U2, ya que sus teloneros son bastante mejor tratados en este sentido.

Finalizada la actuación a las 21:15 nos vamos al bar para una cervecilla esperando el plato fuerte de la noche, y lamentablemente nos encontramos con unas barras atestadas de gente y atendidas de forma totalmente insuficiente (en la que estaba frente a nuestra boca, sólo una persona preparando los bocatas y otra sirviendo los vasos de bebidas), lo que conlleva más de media hora de cola para pillar un par de bebidas con los mismos precios populares, y el consiguiente nerviosismo de la gente que espera a medida que nos vamos acercando a las 10 de la noche y no consiguen avanzar y llegar a la primera fila de la barra. Supongo que no es fácil movilizar a la increible cifra de personal que estuvo trabajando ayer en el Camp Nou, pero por muy grande que fuera el número, en el servicio de los bares seguramente fué insuficiente.

Volvemos a nuestro asiento con el tiempo justo para ver como se apagan las luces del estadio y la gente ya empieza a volverse loca ante la inminencia de la salida de los ídolos al escenario (corrijo, completamente poseida cuando aparecen por una de las bocas de salida al campo Bono, The Edge, Adam y Larry, y empiezan a subir los escalones que llevan al escenario central)

Abre el fuego Larry con la intro de batería de Breathe, el tema que todos sabíamos que sería el primero después de los ensayos de los 6 días precedentes, de los que hemos podido encontrar sin problemas en la red todos los set-list.

¿Qué pasa? …… Algo no funciona ….. apenas se oye, el que debería haber sido contundente inicio de uno de los pocos temas que me gustan de su último disco, queda totalmente diluido bajo los gritos de la muchedumbre, y la cosa empeora cuando entran en acción Adam y The Edge, especialmente el primero, ya que el volumen general del sonido se muestra absolutamente insuficiente para llegar a todo el estadio con claridad y únicamente el micro de Bono parece estar algo por encima, aunque también en mi opinión en un nivel totalmente insuficiente para ser oido con claridad meridiana.

Y no será por equipo, por que las columnas de altavoces que cuelgan del escenario (2 por cada punto cardinal) deberían enviarnos un sonido atronador, pero ….. la única explicación que encuentro es que la semana pasada al ensayar sin público tuvieran que bajar el sonido ya que en estas condiciones suele rebotar en las gradas y provoca un eco que lo hace insufrible, y se olvidaran de volverlo a subir, por que en las condiciones de ayer, las 90.000 personas del estadio absorvíamos todo el eco y realmente el volumen debía haber sido de un 20 o un 30 % más de potencia para poder escuchar con detalle todos los instrumentos (especialmente perjudicado fué Adam, quien se podría haber quedado tranquilamente en el hotel, por que fué casi imposible oirle en toda la noche).

Con The Edge, los ingenieros de sonido tenían el detalle de subir el volumen cuando su guitarra tomaba el protagonismo en los fraseos y solos que suele incluir cada tema del grupo, pero bajaba de nuevo al nivel conjunto al momento, por lo que realmente espero que solucionen este tema para próximos conciertos ya que de no hacerlo la decepción de sus fans más exigentes será importante. Nada que ver con el volumen de la anterior gira, Vértigo, que fué un modelo de sonido pulido, brillante y a un volumen absolutamente perfecto durante todo el concierto de hace 4 años.

A Breathe siguen No Line On The Horizon (con una aceptación discreta por parte del público), Get On Your Boots (celebradísima por el club del 90 %, más adelante explico a qué me refiero con esto) y Magnificent, para mi el mejor tema del último disco, por no decir el único realmente brillante y a la altura de lo que espero de mi grupo preferido.

Hace ya una década se ha empezado a abrir una brecha en el público de U2, como supongo que suele pasar en todos los que han tenido una larga carrera, pero que es especialmente manifiesta en el caso de los irlandeses.

Por un lado estamos los fans que seguimos el grupo desde el principio de su carrera, o al menos desde la mitad de los 80, que tenemos a War, The Joshua Tree y Achtung Baby como emblemas de la mejor época del grupo, y no concebimos un set-list de sus conciertos sin New Year’s Day, Until The End of The World o Running To Stand Still, por número no superamos más que el 10 % de los asistentes a cada concierto (de aquí que les llame el grupo del 10 %).

Y luego está el grupo del 90 % restante, que lo componen los que han descubierto a U2 con el Pop, el All That You Can’t Leave Behind, o el How To Dismantle, y que tienen por temas sagrados Vértigo, Beautiful Day, Discothèque y de la década de los 80 y 90, con que no falten With Or Without You, Where The Streets Have No Name, Sunday Bloody Sunday, One y Still haven’t Found es suficiente. Dentro de este grupo se mezclan los de los 40 principales, que no tienen ni pajotera idea de ningún tema del grupo, salvo los que han sonado en los cuarenta principales en los dos últimos años (Vertigo, Get in Your Boots y Magnificent) y que van por que hay que ir, por que es el acontecimiento del año y queda muy bien poder contar a tus amigos que has estado en el concierto de U2. A estos ni les tengo en cuenta, por supuesto, pero como están bien camufladitos entre los del grupo del 90 % a veces cuesta distinguirlos.

Llegados al quinto tema de la noche el grupo del 90 % vive su primer gran momento álgido con la intro de Beautiful Day, que termina con un masivo oeee, oe, oeeeeeee, que Bono se encarga de alentar:  More! … More! …

Tanto el grupo del 10 % como los del 90 % hemos pagado la misma entrada por lo que somos respetuosos unos con otros, y en algunos temas coincidimos, como en el siguiente, que es ni más ni menos que Still Haven’t Found What I’m Looking For, que seguramente es el que sonó mejor de toda la noche, y que fué coreado desde el principio hasta el final por todos en uno de los mejores momentos de la noche.

A continuación otro tema clásico más o menos querido y cantado por casi todos, como es Angel of Harlem, que Bono dedicó al difunto Michael Jackson y al final del cuál, le brindó dos estrofas de Man on The Mirror y Don’t Stop ‘Til Get Enough.

Hasta ese momento el grupo estaba en plan triunfador, con el público (especialmente el club del 90 %) entregadísimo, y, pese a lo malo del sonido, como ellos al pinganillo les llegaba bien, pues ni se enteraban e iban derechitos para firmar una acutación de oreja y rabo.

El siguiente tema fué para mi la primera gran decepción de la noche, un esperado por mi In A Little While, que en la gira Elevation dedicara cada noche al gran Joey Ramone (fué el último tema que escuchara antes de morir víctima de un cáncer en 2.001), durante el que se hicieron más patentes los problemas de sonido, y que además, siempre según mi opinión, Bono (tan amigo siempre de realizar algunos cambios en las letras, improvisando nuevos estribillos o saltándose otros a la torera) destrozó completamente substituyendo las dos magníficas estrofas finales (Slow down my beating heart, slowly … slowly love ….) por una repetición cansina y sin sentido de la última frase de la anterior estrofa, era uno de los temas más esperados por mi, y realmente sentí como una afrenta a la memoria de Joey esta improvisación sin sentido.

Lo que vino después pasará a los anales de la historia del rock y da una idea del poder que tiene hoy en día U2 en el mundo, y especialmente Bono, ya que os podéis imaginar a qué puertas habrá que llamar (no serán más de una o dos, y absolutamente inaccesibles para el 99,999 % de los mortales que habitamos este planeta) para conseguir conectar en directo vía satélite con la Estación Espacial Internacional (MIR), y saludar, como quien llama a su abuela, a los astronautas y científicos que en estos momentos están trabajando en la misma, además de hacerlos partícipes y cómplices del concierto, al mostrar cada uno de ellos un rótulo con palabras como future, needs, big, kiss, el lema de la gira actual, y charlar tranquilamente durante un par de minutos sobre la importancia de reciclar o de que algunos de los experimentos que están realizando allà deberían servir para mejorar el mundo, Bono les pregunta también sobre si nos están viendo en ese momento (cómo no nos van a ver con las 10 o 12 columnas de láser blanco que se han encendido directamente hacia el cielo) y contestan que por supuesto y que Barcelona está preciosa desde allá arriba.

Habrá quién viera como una “boutade” esos 3 o 4 minutos de conexión con la MIR pero a mi me parece algo absolutamente excepcional y que no está ni estará nunca más al alcance de ningún otro grupo en el mundo que no sea U2.

Este momento, de todas formas, sirvió para comprobar que la supuesta magnífica visión que todos deberíamos tener con este nuevo concepto de 360º no era tal, ya que en las pantallas gigantes todo el mundo podía ver en la mitad izquierda a la tripulación y en la mitad derecha se iba traduciendo sobre la marcha y a toda mecha la conversación al catalán, pero desde las esquinas del estadio, o al menos desde la que yo me encontraba, de la mitad derecha no se veía más que una parte, por lo que me perdí casi toda la conversación y, con mi nivel de inglés, bastante mísero, no pillé más que algunos fragmentos de la misma.

Aún sin reponernos de este shock, empiezan con uno de los temas para mi más flojos de su último disco, Unknow Caller, que es una simple excusa para reenganchar al público con los habituales Oohhh, OOOhh, UUUhhh, Uuhhh … que en este tema sueltan cada dos por tres sin ton ni son. Uno de los momentos en que el club del 10 % echamos más en falta New Year’s Day …, aunque a continuación nos compensan con un, antes de la gira totalmente inesperado The Unforgettable Fire, uno de mis temas preferidos del grupo y en el que se hace más patente la diferenciación del público (en mi sector en concreto mientras yo cantaba de la primera a la última sílaba de esta joya el resto del bloque entero me iba echando miradas de reojo, extrañados sin saber de qué canción se trataba, y las miradas se hacían más afiladas cuando en la última estrofa lo que salía de mi boca no se parecía en nada a lo que cantaba Bono, pero no chavales, yo no me había confundido, era Bono el que empezó de nuevo – como en In A Little While – a destrozar el final del tema cambiando la última estrofa por una parrafada ininteligible, por lo que empecé a pensar que le falta ensayo y se ha olvidado de algunas letras de los temas más antiguos).

Casi enlazadas, siguió uno de los mejores temas de esta última década, City Of Blinding Lights, y a nivel visual fué uno de los momentos más impactantes, cuando la corona que formaban las pantallas de video se fué estirando hacia abajo convirtiéndose en una especie de campana compuesta por cientos de mini-pantallas que conformaron un puzzle de luces multicolor absolutamente precioso.

Y como ya estábamos en uno de los momentos con la entrega del público “in crescendo”, sábiamente metieron un Vértigo también lógicamente coreado por todos, algo más por los del club del 90 % que por los del 10 %.

Lo que vino a continuación es difícil de explicar, en mi opinión una de las más grandes pifias de la historia de U2 como grupo, cuando los altavoces empezaron a disparar una introducción de teclados totalmente dance, a la que siguió un desmadre del grupo interpretando un remix del último single I’l Go Crazy If I Don’t Go Crazy Tonight que destrozó un tema ya de por si no demasiado brillante en su versión original, y la verdad es que sentí verguenza ajena al ver a un gran batería como Larry abandonar su puesto y colgarse un bongo al cuello y dar vueltas como loco por la pasarela exterior, dando porrazos al bongo, como si fuera el baile de fiesta mayor de mi pueblo.

Los del club del 10 % (o al menos un servidor) no podíamos sinó comparar “aquello” con el fantástico set acústico que interpretaban en la gira de Achtung Baby (Angel Of Harlem, Satellite of Love y Stay, Faraway So Close, para los que no tuvieron la suerte de estar en alguno de los conciertos de esa gira), y sentimos realmente verguenza ajena al ver ese espectáculo más digno del Carnaval de Sitges que de un concierto de nuestra banda más admirada y respetada.

Gracias a Diós, “aquello” terminó y tuvieron el detalle de compensarnos con el segundo momento mágico de la noche empalmando Sunday, Bloody Sunday y Pride, estas ya sí celebradas y coreadas por el 100 % del público.

A continuación una sóla estrofa de MLK (tampoco hubiera pasado nada por cantar entero un tema supertranquilo que no durará más de 3 minutillos justitos), dió paso a un Walk On que para mí debía ser uno de los momentos cumbre de la noche (una canción que me pone la piel de gallina y uno de los temas de All That … que más esperaba al no haber conseguido entradas para la gira Elevation, y no haberlo interpretado en el Vértigo Tour), pero que, teniendo aún fresco en mi memoria el carnaval de Sitges, y sumando la mala calidad del sonido, no pude disfrutar con toda su intensidad, lo que lamento realmente, por que debía de haber sido uno de aquellos momentos mágicos que sólo puedes vivir en un concierto en directo y que quedan grabados en tu vida para siempre.

En teoría durante Walk On todos debíamos ponernos una careta con el rostro de la política birmana Aung San Suu Kyi, que habíamos encontrado en nuestros asientos (o al menos era lo que decía en inglés exclusivamente en el reverso de la careta) para solidarizarnos con la situación de esta luchadora por la democracia en uno de los paises menos demócratas del mundo, sino el que menos, pero parece que o la mayoría de la gente no se leyó las instrucciones o pasaron olímpicamente del tema por que fuimos contadísimos los que nos la colocamos (hay que reconocer también que cantar un tema que te gusta con una careta pegada a tu nariz tampoco es que sea especialmente sugerente).

El grupo abandonó luego el escenario, dejándonos un poco en ascuas pensando que ya se había terminado el concierto pese a que no eran más de las 11:30, pero enseguida se encendieron las pantallas para dar paso a un discurso del reverendo y premio Nóbel de la Paz Desmon Tutu, que seguramente era interesantísimo, pacifista y aleccionador para las generaciones futuras, pero como un servidor aún seguía bajo el shock del carnaval de Sitges, no me enteré de absolutamente nada …

Al final del discurso, nuevamente uno de los temas que siempre me ponen la piel de gallina y me hacen incluso saltar alguna lágrima (es el primer tema que escuché en directo en julio del 1.986, en Montpellier, en la primera fila delante del escenario … uff, qué recuerdos … ) pero ayer tampoco disfruté de la gran Where The Streets Have No Name con la intensidad de otras veces (si, de nuevo el pésimo sonido y el carnaval de Sitges).

Lo de One ya fué de escándalo, no sé qué pasó con el sonido, supongo que la gente la cantó con demasiado fervor y el pinganillo de Bono no tendría suficiente volumen, por que si no, no me explico como pudo perderse dos veces en la segunda estrofa, y empezar a balbucear más que cantar, sin saber si estaba en la segunda o la tercera mientras la mayor parte del público seguíamos cantando el tema sin problemas, lo que provocó que lo interrumpiera dos veces pidiendo a The Edge que volviera al acorde principal para intentar empezar de nuevo, y a la tercera fué la vencida y conseguimos todos cantar la misma canción hasta el final …

Después de One se fueron, esta vez sí, a descansar durante unos 5 minutos, durante los cuales el público les reclamó con algunos oehh, oehh, oehh, oehhh, faltos de algo de energía (parece que el carnaval de Sitges afectó a más gente y no sólo a mi), y finalmente (ayudados por los técnicos de luces que encendieron un par de veces las pantallas para “animar” a gritar un poco más), volvieron a ocupar sus puestos en el escenario.

Los del grupo del 90 % de nuevo la mayoría no se enteró del tema siguiente, un regalo para los del club del 10 %, Ultraviolet, durante la cual Bono fué demostrando una evidente pérdida de voz, que fué a más en el siguiente tema, el esperadísimo por todos With Or Without You, en el que además se frustró con el micro (una rueda colgada de la estructura principal, que no terminó de funcionar a su gusto y a la que a mitad del tema le dió un puñetazo para dejar que fuese sólo el público el que cantara el último OOOOOhhhhhhh del tema).

Creo que fué una de las noches menos acertadas de Bono en toda su carrera, y seguramente él también acabó bastante desquiciado tanto por su pérdida de voz, como por los problemas con One, y seguramente por los nervios de ser el debut de la gira y saber que gran parte del mundo estaba ayer pendiente de este concierto, lo que provocó que presentara ya con muy pocas ganas el último tema un Moment of Surrender, que recitó más que cantó seguramente pensando ya en acabar y abandonar el escenario lo antes posible, y que podía haber sido un gran final, con los ooohhh, uuuhhh que tiene al final el tema, y que debería haber sido seguido por todos, pero supongo que muchos no tendrán el último disco o no lo habrán escuchado lo suficiente por que el acompañamiento del público dejó bastante que desear.

En resumen un concierto que podría haber sido (por escenario y por la calidad del grupo) absolutamente inolvidable, de medalla de oro olímpica, pero que por varios motivos, se quedó en un diploma y gracias, muy a mi pesar, por que sinceramente, después de 4 años sin U2 en directo esperaba con muchísimas ganas que llegara anoche.

En fin, esperemos que solucionen los problemas de sonido y los otros que surgieron anoche y los próximos conciertos de la gira resulten más acertados, y que si el año que viene, como parece que se rumorea, vuelven a España para algún concierto en la segunda parte de la gira, den realmente lo que todos esperamos de ellos y un poquito más, y podamos marcharnos más satisfechos que anoche tanto los del club del 10 % como los del 90 % …. y por favor …. al carnaval ya iremos a Sitges si hace falta ….

La magia de la Red permite que en You Tube podáis disfrutar ya de la mayoría de los temas del concierto.

Ahí van algunos de mis temas preferidos de ayer:

ULTRAVIOLET:

THE UNFORGETTABLE FIRE:

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