El pasado sábado pude sacarme una de las espinas que tenía clavadas desde hace más de 20 años, y, al fin pude ver en directo a los Guns N’Roses.

Claro que hubiera podido verlos en la gira de los Illusions, que pasó por Barcelona en julio del 93, pero no recuerdo por qué, supongo que estaría con los preparativos de mi boda, celebrada un mes después, no pude asistir, seguramente pensé que ya volverían más adelante … craso error, por que a los pocos meses recibíamos la noticia de que las continuas disputas entre Axl y Slash habían terminado con el grupo y se separaban, quemados seguramente por la más grande gira jamás realizada: 192 conciertos, 27 paises visitados y dos años y dos meses de duración.

La historia posterior ya la conocéis, Axl se queda con los derechos del nombre del grupo y se anuncia un nuevo disco sin ningún otro de los miembros originales, disco que tarda más de 10 años en salir, aunque algunos de sus temas como Madagascar o Chinese Democracy son presentados en directo en algunos conciertos aislados entre el 2000 y el 2008.

Finalmente en 2.008 el disco vé finalmente la luz y los nuevos Guns N’Roses se embarcan en una nueva gira mundial

No me extenderé en la polémica de si es el grupo de Axl, de si tienen derecho a seguirse llamando Guns N’Roses …. muchos grupos han sufrido cambios importantes en sus filas y nadie ha discutido que siguieran usando el nombre (sin ir más lejos, sería el caso de otra de mis bandas favoritas, de los Iron Maiden del primer disco sólo quedan hoy en dia Steve y Dave y nadie discute que Nicko o Janick y por supuesto Bruce y Adrian son tan importantes en la banda o más de lo que fueron en su momento Paul, Denis  o Clive …). Para gustos los colores y quien piense que ahora la banda es Axl con un grupo de mercenarios, a mi me da absolutamente igual, al tener la noticia de que esta gira pasaría por Badalona, inmediatamente compré mi entrada por que sabía que iba a ser una oportunidad única, que a Axl igual dentro de unos meses le viene en gana irse al Nepal a un convento budista a meditar o convertirse en telepredicador, y podríamos pasarnos 17 años más esperando verle de nuevo en directo.

Así, el sábado pasado me planto con mi sobrino en Badalona, donde llegamos a las 19:30 horas, una después de la apertura de puertas, y suponemos que media hora antes de la actuación del grupo telonero, Sebastian Bach, y digo suponemos, por que en la entrada no pone ningún horario, más que “apertura de puertas 18:30”, está claro que los promotores conocen la histórica mania de Axl de no respetar ningún horario y presentarse en el concierto cuando le viene en gana, a veces una, dos o incluso tres horas más tarde de lo previsto, lo que ha ocasionado muchos follones, y seguramente más de una suspensión de concierto teniendo que devolver el importe de las entradas. Solución salomónica:  Apertura de puertas 18:30, venid cuando queráis y ellos saldrán cuando al Sr. Axl le dé la gana y nadie puede quejarse por no cumplir el horario previsto.

A las 19:45 estamos sentados en una posición privilegiada, justo enfrente del escenario, con una visión perfecta, y no tenemos que esperar mucho por que a las 20:00 en punto, sale Sebastian Bach, cantante original de la banda de hard rock de los 80, Skid Row, quien ahora también gira en solitario, y con una muy buena banda compuesta por dos guitarras, bajo y bateria, abre su actuación con uno de los temas más conocidos de su antiguo grupo: Slave to the Grind …

Nunca presté demasiado atención a Skid Row en su momento, escuché algo de ellos, pero no llegué a comprar sus discos, me parecía una de tantas hair bands, en la linea de Poison, Twisted Sister, Quireboys, Tesla y tantas otras … por lo que antes del concierto me he tenido que poner un poco al día escuchando su grandes éxitos, y ciertamente grabaron algunos temas bastante buenos, como Monkey Bussines, Youth Gone Wild y dos grandes baladas,  18 and life y I Remember, ninguno de ellos falta en el set de esta gira, y durante la hora que dura la actuación son los 4 temas más coreados por gran parte de un público, que parece conocer bastante mejor que yo a Sebastian.

El grupo que lleva es de gran nivel, destacando un guitarista que al final del concierto presenta, destacando que sólo tiene 20 años … alucinante … más viendo como se ha desenvuelto sobre el escenario, llevando el peso de las rítmicas tanto eléctricas como acústica en I Remember, como un auténtico veterano.

La actitud de Sebastian también es excelente, bajando del escenario en varias ocasiones a repartir botellines de aguas entre las primeras filas, jugando con un sombrero que le llega volando desde las mismas, que coloca en su cabeza, y en la de uno de sus guitarristas, y devuelve después a su propietario, bajando de nuevo para recoger algún mensaje de algún fan (una pancarta que mostró pero no alcancé a leer), o una bandera portuguesa, que muestra también a la audiencia, en resumen, es un frontman de primera, y se mete el público en el bolsillo con su entrega, comunicación y calidad musical, ya que su voz es impresionante, llegando sin ningún problema a los tonos más agudos del repertorio que interpreta,

Cierra con una aplastante Youth Gone Wild, su tema más conocido, coreado por todos, al menos en su estribillo, y se va con un monumental aplauso de las ya más de 10.000 personas que calculo estamos abarrotando el Palau d’Esports.

Ahora viene la incertidumbre, como siempre tratándose de Axl, sobre si va a tardar una hora, dos o tres en salir, por lo que nos lo tomamos con calma, vamos a buscar un par de cervezas, y tranquilamente nos comemos nuestros bocatas y una bolsa de palomitas, comentando los detalles del escenario y el magnífico ambiente que presenta el pabellón, por lo que en un momento ya son las 22:00 hrs, cuando vemos que los periodistas acreditados bajan a poca distancia de nosotros, escoltados por el servicio de seguridad, y se colocan tras las mesas de sonido, lo que nos hace pensar que parece que esta vez habremos tenido suerte y no queda mucho para la salida de los Guns.

Efectivamente, a las 22:15, después de unos cuantos silbidos y protestas del público, menos insistente que en otros conciertos, donde un retraso de una hora y cuarto después del telonero habría supuesto una auténtica pitada (parece que todo el mundo conoce ya al amigo Axl), se apaga la pantalla con el último espot publicitario, se apagan las luces generales, y empieza la intro del primer tema, Chinese Democracy, mientas los miembros del grupo empiezan a colocarse y Richard Fortus, abre el fuego desde lo alto del escenario con el fantástico riff de guitarra inicial, y en pocos segundos tenemos ya a Axl en primera línea de escenario a tope de energía aunque lejos de la estilizada figura que lucía hace 20 años.

A pesar de los evidentes kilos de más, luce un look rock star total, con cuidadísima perilla pelirroja, perfectamente afeitado y vistiendo americana plateada brillante sobre camiseta blanca, tejanos rotos y su ya clásica badana roja en la cabeza rematada por un sombrero de cowboy.

Está claro que Axl viene a triunfar y no sólo a presentar disco, por lo que, a diferencia de otros artististas, que en las giras de presentación nos meten todos los temas del mismo, aunque algunos sean infumables, no se está de contemplaciones y el set (con una estructura y orden prácticamente idéntico en toda la gira, salvo 4 o 5 temas: Better, Don’t Cry, I.R.S, Shackler’s Revenge y la versión del Whole Lotta Rosie, que entran y salen del set-list, sólo uno o dos de ellos cada noche) no se recrea en el último trabajo, sino que tira de los grandes éxitos tanto de los Illusions como del Appetite.

Así, después del Chinese Democracy, las guitarras empiezan la conocida intro de Welcome To The Jungle y si había alguien reticiente en la sala sobre el estado de forma de Axl y sobre la calidad de los músicos que le acompañan actualmente, tiene que rendirse realmente a sus piés, ante un tema aplastante y ejecutado con maestria. Si cierras los ojos, no hay diferencia entre lo que suena en el Palau de Esports y lo que pudo sonar en el Estadi Olímpic aquella noche de Julio del 93, en que nos visitaron los Guns originales, con Slash y Duff.

A partir de aquí todo es pan comido para Axl, los 10.000 asistentes estamos completamente entregados ya, y sigue con otros dos de los temas del Appetite, como son It’s So Easy, y Mr. Brownstone, enlazando los que seguramente son los tres temas más punk de su discografía, sin teclados ni efectos, sólo bajo, guitarra y batería. El contraste entre estos temas del primer disco y los nuevos es evidente, pero Axl es perro viejo y muy inteligentemente ha hecho algunos retoques en el tercero de los temas, ofreciéndonos un Mr. Brownstone más bluesy que punky, con un ritmo fantástico, que entronca perfectamente el pasado del grupo con su música actual.

Así prácticamente no cae la intensidad del concierto, como podría perfectamente haber pasado después de estos tres cañonazos, cuando empiezan las primeras notas de una de las grandes baladas de su último trabajo, un Sorry que también es coreado por casi todo el mundo, lo que deja claro que todos hemos venido a disfrutar a tope y que celebramos tanto los temas de los antiguos Guns, como del “grupo de Axl” (como lo llama el gran periodista del Popular 1, César Martin).

Después de Sorry, otro tema del Chinese, una pieza de rock industrial, de nombre Shackler’s Revenge, que vuelve a ser interpretada a toda pastilla, pero en mi opinión, sin estar mal, es el tema más flojo de la noche, ya que se acentua en demasía el peso de los teclados y efectos, que en muchos momentos pisan totalmente a las guitarras y la voz de Axl, más que Guns N’Roses, parece que estemos ante los Rammsteim … pero bueno, Axl quiere demostrar que es capaz de componer e interpretar cualquier tipo de estilo y ahí queda ese Shackler’s Revenge para quien tenga la mínima duda.

Llega el momento del primer sólo de la noche y Richard Fortus se coloca en primer plano, jugando con su guitarra con los acordes del tema principal de la banda sonora de la serie James Bond, e introduciéndonos en una de las primeras versiones, un Live and Let Die (original de Paul Mc.Cartney), que no faltaba en ninguno de los Set-List de la gira de los Illusions y por lo visto sigue siendo uno de los preferidos de Axl. Por mi parte, no es un tema que me encante especialmente, y más teniendo en cuenta que se quedarán fuera del set algunas que considero piezas maestras como Estranged o Pretty Tied Up, pero el tema suena muy bien (hasta ahora me había dejado de comentar que el sonido fué impecable en todo el concierto, tanto por cantidad de vatios como por la limpieza del mismo), y sin entusiasmarme, me entra perfectamente.

Lo que viene después es brutal, una nueva intro musical, que enlaza con la impresionante balada This I Love, penúltimo tema del Chinese. Aquí Axl da un soberano puñetazo en toda la cara a los que han dicho que está mal de forma y que nunca volverá a ser el de antes (cierto es que alguna de las grabaciones de principios de la gira, especialmente la de Osaka, que se puede ver en el you tube les dan parte de razón), y brinda una interpretación soberbia, dominando en todo momento los tonos más bajos y subiendo sin problemas a los agudos, cambiando a un tono más alto, y otro y otro en mitad de los mismos, en una interpretación que te pone la piel de gallina. No hay más que decir, había que estar ahí para verlo y oirlo … absolutamente impresionante.

¿Qué podía seguir a esta clase magistral?, pues ni más ni menos que mi tema preferido del Chinese, Better, (y que temía que no interpretaran por que es de los temas que han ido entrando y saliendo del set-list, no siendo uno de los fijos), y ahí ya me dejan destrozado. Otra interpretación apabullante de uno de aquellos temas que los más musicómanos disfrutamos realmente escuchando los instrumentos uno por uno, ya que es una canción de estructura compleja, donde en algunos momentos todos los instrumentos parece que tocan un tema distinto, pero en perfecta armonía todos vuelven a enlazarse para el estribillo principal, y Axl sigue y sigue en estado de gracia … lo confieso, continúo con las emociones a flor de piel e incluso se me escapa alguna lágrima …. y seguro que no soy el único …

No llevamos ni una hora de concierto y Axl ya podría salir por la puerta grande, pero la fiesta sigue con el tema que cerrara en su momento el Appetite, un Rocket Queen también celebradísimo y coreado por todo el mundo, y en la que realmente se lucen el bajista Tommy Stinson y el batería Frank Ferrer una sección rítmica de muchísimos kilates.

A continuación un piano de cola, de color negro, aparece de debajo la plataforma del batería, y Axl demuestra el cariño que le profesa a Dizzy Reed presentándole con todo el cerimonial (sin ser un Gun original, entró en el grupo como teclista acompañante en la grabación de los illusions y se convirtió en el sexto Gun en la gira correspondiente), como si fuera la conexión, que de hecho lo es, con el grupo original, exceptuando al propio Axl, claro, y Dizzy nos ofrece un magnífico solo de piano, con pasajes más tranquilos, casi clásicos, combinados con otros más rockeros, en unos cuatro o cinco minutos en los que es protagonista exclusivo y que nos pasan volando a todos. Merecida ovación al final del tema, la que se lleva Dizzy.

Sigue otro de los temas nuevos: Street Of Dreams, un precioso medio tiempo que empieza tranquilo para ir in crescendo y de nuevo la banda deja patente su impresionante nivel con una ejecución impecable.

A continuación You Could be Mine supone uno de los momentos álgidos de la noche (si es que puede decirse así ya que realmente en un concierto excepcional de principio a fin resulta difícil destacar uno u otro momento), con el público nuevamente entregado con un tema sobradamente conocido por todos, y con la pirotecnia, cañones de luz, columnas de fuego en el escenario y cajas de humo funcionando a toda mecha … todos ellos crean un ambiente digno de la película Terminator de la que fuera banda sonora.

Es el turno de DJ Ashba, quizás el menos brillante de los tres guitarristas, personalmente en algunos momentos me da la sensación de que sólo está en el grupo por que ha aceptado el rol de imitador (tanto en vestimenta, como en gestos, en los solos con el cigarro en la boca …) de Slash, que le ha impuesto Axl, en una especie de burla que deja claro que una futura reconciliación de cantante y guitarrista en un futuro es del todo imposible.

Su sólo es el más breve, en el set-list figura como Ballad of Death, y pronto deja el primer plano del escenario al que seguramente es el más brillante de los tres guitarristas que acompañan a Axl, Ron “Bumblefoot” Thal. Con un aspecto totalmente desaliñado (se os lo encontráis algún dia por la calle seguramente le confundiréis con un mendigo) e impropio de un grupo del que forma parte, su pinta dista mucho de la de un guitar hero, pero bueno, bastan las 10 primeras notas de Sweet Child O’Mine para dejar claro que domina a la perfección su instrumento y llevarnos a todos de nuevo al éxtasis.

Como no puede ser menos, el tema más popular de los Guns es coreado absolutamente por todos, y seguramente a dos kilómetros de distancia del pabellón se nos podría oir perfectamente.

Otro momento mágico y emocionante, van ya unos cuantos, y lo que queda.

Entre tema y tema Axl sale y entra del  escenario unas cuantas veces, yo diría que serían más de 20 en todo el concierto y viene cada vez con nueva vestimenta, pero siempre con la badana y algun sombrero cowboy, que son ya su sello de identidad.

A continuación un nuevo piano de cola sale de debajo de la batería, en este caso, con incrustaciones plateadas que reflejan los focos del escenario, y se coloca en primer plano, aunque el inicio del siguiente tema corre a cargo de los guitarristas Richard Fortus y DJ Ashba. Ambos realizan una muy buena variación sobre la intro original de Another Brick in The Wall III, hasta que se sienta Axl al piano y les acompaña interpretando buena parte del mítico tema de Pink Floyd.
Los guitarristas se retiran a segundo plano, y Axl de nuevo recobra el protagonismo, demostrando que también es un excelente pianista de nuevo, versionando temas ajenos, en este caso unas lineas del Goodbye Yellow Brickroad de los Beatles, seguidas de otras del Someone Saved My Life Tonight de Elton John, para, tras una pequeña pausa, aporrear enérgicamente de nuevo el teclado dando paso a otro de los temas más esperados por todos, un November Rain, tan aplastante o más que lo que habíamos visto hasta el momento, y con acompañamiento visual a la altura, unos juegos de luces simplemente increibles y unas columnas de chispeantes bengalas gigantes que recorren toda la escalinata central, y envuelven al bateria. Precioso.

Pasamos ya de la hora y media de concierto, momento en que muchos grupos ya abandonarían el escenario y nos quedarían sólo los bises, pero para nada es así en esta gira. Bumblefoot vuelve al centro del escenario y ahora es el turno de su sólo, en el que nos deleita con una versión hard rockera de la conocidísima banda sonora de The Pink Panther.

El tema siguiente es otro de los que entran y salen noche si y noche, no, pero hoy como es la última fecha de la gira europea, parece que han decidido tocarlos todos y que no se quede ninguno fuera.

I.R.S. es el nombre del ministerio de hacienda estadounidense, y la canción, una crítica directa al gobierno USA por el mal uso de las finanzas hecha por los presidentes de ese país, habitualmente más usadas para la guerra que para el progreso y el bienestar. El tema en si no es espectacular, para mi seguramente es el más flojo del Chinese Democracy, pero con la interpretación en directo gana bastante y especialmente es para reflexionar el video que aparece en la pantalla gigante con imágenes de la casablanca atacada por rayos, alternándose con portadas de dossiers confidenciales, y con la durísima imagen de una mujer completamente quemada por el napalm, que es la que queda fija al final del tema, encogiéndonos a todos el corazón.

Sigue otra de las versiones que no ha faltado en casi ningún concierto, esta vez le toca el turno al maestro Bob Dylan y su conocida Knockin’ on Heaven’s Door, nuevamente comunión absoluta entre el grupo i el público, y sonrisa de oreja a oreja a Axl al final del mismo, que deja claro que él también está gozando de una noche absolutmente especial.

Vamos por las dos horas y veinte minutos de concierto y queda el último tema antes de los bises, un Nightrain super acelerado que cierra brillantemente el concierto.

Se apagan las luces, uno piensa que serán 5 o 10 minutos de merecido descanso, pero nada más lejos, en un par de minutos vuelve DJ Ashba para realizar una nueva intro instrumental, que enlaza con otra de las baladas míticas de la banda, un Don’t Cry que nuevamente es seguido por todos, y en el que las cámaras y la pantalla gigante se recrean en las chicas de las primeras filas, la mayoría cantando el tema literalmente bañadas en un mar de lágrimas.

Nueva jam instrumental a cargo del grupo entero, y la última pieza del nuevo disco, una sensacional Madagascar … que nuevamente nos pone la carne de gallina, especialmente después del discurso de Martin Luther King, y el final magistral de esta preciosa oda a la libertad y la paz.

El tema siguiente es una relativa sorpresa, ya que no tengo noticias que los antiguos Guns hicieran nunca ninguna versión de los AC/DC, pero en esta gira, Axl vuelve a homenajear a otro de los nombres míticos de la historia del Rock, con uno de sus temas más conocidos, y realmente a estas alturas de concierto, con perdón de la expresión, los tiene que tener bien puestos para atreverse con un Whola Lotta Rosie, que no es precisamente un tema descansado para las cuerdas vocales.

Delirio absoluto en el público, aunque ya somos conscientes de que esto se acaba. Nuevamente otra intro instrumental enlaza con el que será ya el último tema, que no puede ser otro que Paradise City, en el transcurso del cual ya se desmelenan completamente tanto a nivel musical como en lo que respecta a los efectos especiales, poniendo en marcha todos al mismo tiempo, fuego en el escenario, humo frente a él, las torres de luz a toda mecha y como colofón, unos cañones estratégicamente al frente, fondo y laterales de la pista, explotan lanzando sobre el público una auténtica lluvia de confetti rojo.

Un final increible para un concierto simplemente irrepetible. Había que estar ahí por que nada de lo que he escrito puede estar a la altura de lo que vivimos los 10.000 afortunados que asistimos a él. Axl demostró estar en plena forma, y ser realmente uno de los mejores cantantes y frontman de las últimas tres décadas, esperemos que siga en la misma linea y no tengamos que esperar otros 17 años para que nos visite.

Habré ido a más de una cincuantena de grandes conciertos en mi vida, de grupos y músicos de todos los estilos, y nunca había visto ese nivel de calidad y entrega sobre un escenario durante tanto tiempo. Recuerdo a un gran Bruce Springsteen durante dos horas y media en el Camp Nou en la gira de Tunnel of Love, pero con una pausa de unos 15 minutos, o a unos Cure, también con 140 o 150 minutos de concierto en la gira de Disintegration y en el Kissing Tour, pero sinceramente, cantar durante 2 horas y 45 minutos al nivel que lo hizo Axl el sábado pasado, creo que se pueden contar con los dedos de una mano el número de cantantes mundiales que son capaces de hacerlo, y la sensación que me quedó es que podía haber seguido cantando una hora más al mismo nivel.

Nunca he sido un gran fan de Axl como persona, en la guerra Axl – Slash, conociendo el pasado del cantante, más bien me posicioné del lado del de la chistera, pero sinceramente, el sábado Axl me rindió a sus piés sin condiciones.

En You tube ya salen algunas imágenes del concierto, aunque de baja calidad al ser gravadas con móviles, dan una idea bastante aproximada del espectáculo:

I una muestra del estado de gracia d’Axl es este This I Love del festival de Reading de hace un parl o tres de meses …. una gran interpretación, que la del sábado pasado superó con creces …

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A estas alturas si estás interesado en el concierto de ayer de U2 en Barcelona, seguramente ya habrás leido en los periódicos o en la web las crónicas “oficiales” de los “expertos” de cada periódico que han dejado por las nubes el impresionante montaje escénico, la calidad del sonido y el fantástico set-list, crónicas que suelen terminar con “los fans del grupo se rindieron nuevamente a sus pies en un concierto para la historia”

A partir de la siguiente linea tienes una crónica bastante distinta, de un fan que lleva escuchando al grupo desde 1.983, y que les ha visto en directo en todas las giras, salvo en la del 2.001 (Elevation Tour) y que va a darte una visión digamos diferente de lo que ayer realmente ocurrió en el Camp Nou de Barcelona.

Mi expectación en las semanas previas, como la de todo el mundo supongo, era grande , ya que las fotos aparecidas en alguna web del escenario, ya dejaban claro que era algo grandioso, y también esperaba que después de 4 años sin girar iban a salir con ganas de comerse el mundo e iban a conseguirlo por que si alguien tiene hoy en día los medios para disponer del mejor equipo de sonido e impactarnos con el mejor escenario y juego de luces, está claro que son U2.

La cosa empieza realmente bien, cuando entramos en el estadio y cruzamos la puerta de la boca de acceso a la grada no. 328, lo que viéramos en foto es superado con creces por la inmensa mole metálica que tenemos delante nuestro, ocupando la mitad del estadio, a lo ancho, largo y alto. Incluso alguien que ha estado en conciertos de conjuntos que cuidan realmente la escenografia como Pink Floyd, AC/DC, Iron Maiden o Prince, se queda sin aliento, con la boca abierta contemplando cada detalle del impresionante montaje, ni me hago a la idea de la inmensa fortuna no sólo de dinero, sinó también de horas de estudio y diseño y fabricación que se habrán empleado para montar esta increible estructura de, según dicen, casi 400 toneladas de peso, y me cuesta imaginar cómo narices han subido hasta 50 metros de altura las enormes piezas que la componen, así como la increible campana central que forman las pantallas de video y las 8 no menos impresionantes columnas de altavoces, y ya no digo de cómo estará la hierba del estadio una vez lo desmonten todo, a punto para sembrar patatas y tomates.

Repuestos de la emoción y después del correspondiente bocata y refresco a precios populares “anti-crisis” de 6 euros bocata y 4 euros refresco/cerveza …. brrrrrrr!, tomamos asiento para empezar a entrar en calor con los teloneros, unos Snow Patrol de quienes apenas tengo referencias, pero que supongo que si están teloneando a U2, es por que realmente son ya un grupo de primer nivel (no olvidemos que en la anterior gira los teloneros para Europa fueron otro magnífico grupo como Keane).

Y la verdad es que, pese a lo corto de la actuación, 45 minutos, disfrutamos de un magnífico recital de pop británico, con algunas baladas y medios-tiempos magníficos y algunos temas más rockeros, en especial el último, que finaliza con un gran último minuto “in crescendo” de muralla sonora guitarrera que me dejó con el suficiente interés como para comprar próximamente alguno de sus discos y profundizar mejor en su música.

Ayudó bastante a que el volumen estuviera inusualmente alto para lo que es costumbre en un grupo telonero, que normalmente tiene que lidiar con un sonido bastante inferior al de los “titulares” para no hacerles “competencia”, lo que no suele ser el caso en los conciertos de U2, ya que sus teloneros son bastante mejor tratados en este sentido.

Finalizada la actuación a las 21:15 nos vamos al bar para una cervecilla esperando el plato fuerte de la noche, y lamentablemente nos encontramos con unas barras atestadas de gente y atendidas de forma totalmente insuficiente (en la que estaba frente a nuestra boca, sólo una persona preparando los bocatas y otra sirviendo los vasos de bebidas), lo que conlleva más de media hora de cola para pillar un par de bebidas con los mismos precios populares, y el consiguiente nerviosismo de la gente que espera a medida que nos vamos acercando a las 10 de la noche y no consiguen avanzar y llegar a la primera fila de la barra. Supongo que no es fácil movilizar a la increible cifra de personal que estuvo trabajando ayer en el Camp Nou, pero por muy grande que fuera el número, en el servicio de los bares seguramente fué insuficiente.

Volvemos a nuestro asiento con el tiempo justo para ver como se apagan las luces del estadio y la gente ya empieza a volverse loca ante la inminencia de la salida de los ídolos al escenario (corrijo, completamente poseida cuando aparecen por una de las bocas de salida al campo Bono, The Edge, Adam y Larry, y empiezan a subir los escalones que llevan al escenario central)

Abre el fuego Larry con la intro de batería de Breathe, el tema que todos sabíamos que sería el primero después de los ensayos de los 6 días precedentes, de los que hemos podido encontrar sin problemas en la red todos los set-list.

¿Qué pasa? …… Algo no funciona ….. apenas se oye, el que debería haber sido contundente inicio de uno de los pocos temas que me gustan de su último disco, queda totalmente diluido bajo los gritos de la muchedumbre, y la cosa empeora cuando entran en acción Adam y The Edge, especialmente el primero, ya que el volumen general del sonido se muestra absolutamente insuficiente para llegar a todo el estadio con claridad y únicamente el micro de Bono parece estar algo por encima, aunque también en mi opinión en un nivel totalmente insuficiente para ser oido con claridad meridiana.

Y no será por equipo, por que las columnas de altavoces que cuelgan del escenario (2 por cada punto cardinal) deberían enviarnos un sonido atronador, pero ….. la única explicación que encuentro es que la semana pasada al ensayar sin público tuvieran que bajar el sonido ya que en estas condiciones suele rebotar en las gradas y provoca un eco que lo hace insufrible, y se olvidaran de volverlo a subir, por que en las condiciones de ayer, las 90.000 personas del estadio absorvíamos todo el eco y realmente el volumen debía haber sido de un 20 o un 30 % más de potencia para poder escuchar con detalle todos los instrumentos (especialmente perjudicado fué Adam, quien se podría haber quedado tranquilamente en el hotel, por que fué casi imposible oirle en toda la noche).

Con The Edge, los ingenieros de sonido tenían el detalle de subir el volumen cuando su guitarra tomaba el protagonismo en los fraseos y solos que suele incluir cada tema del grupo, pero bajaba de nuevo al nivel conjunto al momento, por lo que realmente espero que solucionen este tema para próximos conciertos ya que de no hacerlo la decepción de sus fans más exigentes será importante. Nada que ver con el volumen de la anterior gira, Vértigo, que fué un modelo de sonido pulido, brillante y a un volumen absolutamente perfecto durante todo el concierto de hace 4 años.

A Breathe siguen No Line On The Horizon (con una aceptación discreta por parte del público), Get On Your Boots (celebradísima por el club del 90 %, más adelante explico a qué me refiero con esto) y Magnificent, para mi el mejor tema del último disco, por no decir el único realmente brillante y a la altura de lo que espero de mi grupo preferido.

Hace ya una década se ha empezado a abrir una brecha en el público de U2, como supongo que suele pasar en todos los que han tenido una larga carrera, pero que es especialmente manifiesta en el caso de los irlandeses.

Por un lado estamos los fans que seguimos el grupo desde el principio de su carrera, o al menos desde la mitad de los 80, que tenemos a War, The Joshua Tree y Achtung Baby como emblemas de la mejor época del grupo, y no concebimos un set-list de sus conciertos sin New Year’s Day, Until The End of The World o Running To Stand Still, por número no superamos más que el 10 % de los asistentes a cada concierto (de aquí que les llame el grupo del 10 %).

Y luego está el grupo del 90 % restante, que lo componen los que han descubierto a U2 con el Pop, el All That You Can’t Leave Behind, o el How To Dismantle, y que tienen por temas sagrados Vértigo, Beautiful Day, Discothèque y de la década de los 80 y 90, con que no falten With Or Without You, Where The Streets Have No Name, Sunday Bloody Sunday, One y Still haven’t Found es suficiente. Dentro de este grupo se mezclan los de los 40 principales, que no tienen ni pajotera idea de ningún tema del grupo, salvo los que han sonado en los cuarenta principales en los dos últimos años (Vertigo, Get in Your Boots y Magnificent) y que van por que hay que ir, por que es el acontecimiento del año y queda muy bien poder contar a tus amigos que has estado en el concierto de U2. A estos ni les tengo en cuenta, por supuesto, pero como están bien camufladitos entre los del grupo del 90 % a veces cuesta distinguirlos.

Llegados al quinto tema de la noche el grupo del 90 % vive su primer gran momento álgido con la intro de Beautiful Day, que termina con un masivo oeee, oe, oeeeeeee, que Bono se encarga de alentar:  More! … More! …

Tanto el grupo del 10 % como los del 90 % hemos pagado la misma entrada por lo que somos respetuosos unos con otros, y en algunos temas coincidimos, como en el siguiente, que es ni más ni menos que Still Haven’t Found What I’m Looking For, que seguramente es el que sonó mejor de toda la noche, y que fué coreado desde el principio hasta el final por todos en uno de los mejores momentos de la noche.

A continuación otro tema clásico más o menos querido y cantado por casi todos, como es Angel of Harlem, que Bono dedicó al difunto Michael Jackson y al final del cuál, le brindó dos estrofas de Man on The Mirror y Don’t Stop ‘Til Get Enough.

Hasta ese momento el grupo estaba en plan triunfador, con el público (especialmente el club del 90 %) entregadísimo, y, pese a lo malo del sonido, como ellos al pinganillo les llegaba bien, pues ni se enteraban e iban derechitos para firmar una acutación de oreja y rabo.

El siguiente tema fué para mi la primera gran decepción de la noche, un esperado por mi In A Little While, que en la gira Elevation dedicara cada noche al gran Joey Ramone (fué el último tema que escuchara antes de morir víctima de un cáncer en 2.001), durante el que se hicieron más patentes los problemas de sonido, y que además, siempre según mi opinión, Bono (tan amigo siempre de realizar algunos cambios en las letras, improvisando nuevos estribillos o saltándose otros a la torera) destrozó completamente substituyendo las dos magníficas estrofas finales (Slow down my beating heart, slowly … slowly love ….) por una repetición cansina y sin sentido de la última frase de la anterior estrofa, era uno de los temas más esperados por mi, y realmente sentí como una afrenta a la memoria de Joey esta improvisación sin sentido.

Lo que vino después pasará a los anales de la historia del rock y da una idea del poder que tiene hoy en día U2 en el mundo, y especialmente Bono, ya que os podéis imaginar a qué puertas habrá que llamar (no serán más de una o dos, y absolutamente inaccesibles para el 99,999 % de los mortales que habitamos este planeta) para conseguir conectar en directo vía satélite con la Estación Espacial Internacional (MIR), y saludar, como quien llama a su abuela, a los astronautas y científicos que en estos momentos están trabajando en la misma, además de hacerlos partícipes y cómplices del concierto, al mostrar cada uno de ellos un rótulo con palabras como future, needs, big, kiss, el lema de la gira actual, y charlar tranquilamente durante un par de minutos sobre la importancia de reciclar o de que algunos de los experimentos que están realizando allà deberían servir para mejorar el mundo, Bono les pregunta también sobre si nos están viendo en ese momento (cómo no nos van a ver con las 10 o 12 columnas de láser blanco que se han encendido directamente hacia el cielo) y contestan que por supuesto y que Barcelona está preciosa desde allá arriba.

Habrá quién viera como una “boutade” esos 3 o 4 minutos de conexión con la MIR pero a mi me parece algo absolutamente excepcional y que no está ni estará nunca más al alcance de ningún otro grupo en el mundo que no sea U2.

Este momento, de todas formas, sirvió para comprobar que la supuesta magnífica visión que todos deberíamos tener con este nuevo concepto de 360º no era tal, ya que en las pantallas gigantes todo el mundo podía ver en la mitad izquierda a la tripulación y en la mitad derecha se iba traduciendo sobre la marcha y a toda mecha la conversación al catalán, pero desde las esquinas del estadio, o al menos desde la que yo me encontraba, de la mitad derecha no se veía más que una parte, por lo que me perdí casi toda la conversación y, con mi nivel de inglés, bastante mísero, no pillé más que algunos fragmentos de la misma.

Aún sin reponernos de este shock, empiezan con uno de los temas para mi más flojos de su último disco, Unknow Caller, que es una simple excusa para reenganchar al público con los habituales Oohhh, OOOhh, UUUhhh, Uuhhh … que en este tema sueltan cada dos por tres sin ton ni son. Uno de los momentos en que el club del 10 % echamos más en falta New Year’s Day …, aunque a continuación nos compensan con un, antes de la gira totalmente inesperado The Unforgettable Fire, uno de mis temas preferidos del grupo y en el que se hace más patente la diferenciación del público (en mi sector en concreto mientras yo cantaba de la primera a la última sílaba de esta joya el resto del bloque entero me iba echando miradas de reojo, extrañados sin saber de qué canción se trataba, y las miradas se hacían más afiladas cuando en la última estrofa lo que salía de mi boca no se parecía en nada a lo que cantaba Bono, pero no chavales, yo no me había confundido, era Bono el que empezó de nuevo – como en In A Little While – a destrozar el final del tema cambiando la última estrofa por una parrafada ininteligible, por lo que empecé a pensar que le falta ensayo y se ha olvidado de algunas letras de los temas más antiguos).

Casi enlazadas, siguió uno de los mejores temas de esta última década, City Of Blinding Lights, y a nivel visual fué uno de los momentos más impactantes, cuando la corona que formaban las pantallas de video se fué estirando hacia abajo convirtiéndose en una especie de campana compuesta por cientos de mini-pantallas que conformaron un puzzle de luces multicolor absolutamente precioso.

Y como ya estábamos en uno de los momentos con la entrega del público “in crescendo”, sábiamente metieron un Vértigo también lógicamente coreado por todos, algo más por los del club del 90 % que por los del 10 %.

Lo que vino a continuación es difícil de explicar, en mi opinión una de las más grandes pifias de la historia de U2 como grupo, cuando los altavoces empezaron a disparar una introducción de teclados totalmente dance, a la que siguió un desmadre del grupo interpretando un remix del último single I’l Go Crazy If I Don’t Go Crazy Tonight que destrozó un tema ya de por si no demasiado brillante en su versión original, y la verdad es que sentí verguenza ajena al ver a un gran batería como Larry abandonar su puesto y colgarse un bongo al cuello y dar vueltas como loco por la pasarela exterior, dando porrazos al bongo, como si fuera el baile de fiesta mayor de mi pueblo.

Los del club del 10 % (o al menos un servidor) no podíamos sinó comparar “aquello” con el fantástico set acústico que interpretaban en la gira de Achtung Baby (Angel Of Harlem, Satellite of Love y Stay, Faraway So Close, para los que no tuvieron la suerte de estar en alguno de los conciertos de esa gira), y sentimos realmente verguenza ajena al ver ese espectáculo más digno del Carnaval de Sitges que de un concierto de nuestra banda más admirada y respetada.

Gracias a Diós, “aquello” terminó y tuvieron el detalle de compensarnos con el segundo momento mágico de la noche empalmando Sunday, Bloody Sunday y Pride, estas ya sí celebradas y coreadas por el 100 % del público.

A continuación una sóla estrofa de MLK (tampoco hubiera pasado nada por cantar entero un tema supertranquilo que no durará más de 3 minutillos justitos), dió paso a un Walk On que para mí debía ser uno de los momentos cumbre de la noche (una canción que me pone la piel de gallina y uno de los temas de All That … que más esperaba al no haber conseguido entradas para la gira Elevation, y no haberlo interpretado en el Vértigo Tour), pero que, teniendo aún fresco en mi memoria el carnaval de Sitges, y sumando la mala calidad del sonido, no pude disfrutar con toda su intensidad, lo que lamento realmente, por que debía de haber sido uno de aquellos momentos mágicos que sólo puedes vivir en un concierto en directo y que quedan grabados en tu vida para siempre.

En teoría durante Walk On todos debíamos ponernos una careta con el rostro de la política birmana Aung San Suu Kyi, que habíamos encontrado en nuestros asientos (o al menos era lo que decía en inglés exclusivamente en el reverso de la careta) para solidarizarnos con la situación de esta luchadora por la democracia en uno de los paises menos demócratas del mundo, sino el que menos, pero parece que o la mayoría de la gente no se leyó las instrucciones o pasaron olímpicamente del tema por que fuimos contadísimos los que nos la colocamos (hay que reconocer también que cantar un tema que te gusta con una careta pegada a tu nariz tampoco es que sea especialmente sugerente).

El grupo abandonó luego el escenario, dejándonos un poco en ascuas pensando que ya se había terminado el concierto pese a que no eran más de las 11:30, pero enseguida se encendieron las pantallas para dar paso a un discurso del reverendo y premio Nóbel de la Paz Desmon Tutu, que seguramente era interesantísimo, pacifista y aleccionador para las generaciones futuras, pero como un servidor aún seguía bajo el shock del carnaval de Sitges, no me enteré de absolutamente nada …

Al final del discurso, nuevamente uno de los temas que siempre me ponen la piel de gallina y me hacen incluso saltar alguna lágrima (es el primer tema que escuché en directo en julio del 1.986, en Montpellier, en la primera fila delante del escenario … uff, qué recuerdos … ) pero ayer tampoco disfruté de la gran Where The Streets Have No Name con la intensidad de otras veces (si, de nuevo el pésimo sonido y el carnaval de Sitges).

Lo de One ya fué de escándalo, no sé qué pasó con el sonido, supongo que la gente la cantó con demasiado fervor y el pinganillo de Bono no tendría suficiente volumen, por que si no, no me explico como pudo perderse dos veces en la segunda estrofa, y empezar a balbucear más que cantar, sin saber si estaba en la segunda o la tercera mientras la mayor parte del público seguíamos cantando el tema sin problemas, lo que provocó que lo interrumpiera dos veces pidiendo a The Edge que volviera al acorde principal para intentar empezar de nuevo, y a la tercera fué la vencida y conseguimos todos cantar la misma canción hasta el final …

Después de One se fueron, esta vez sí, a descansar durante unos 5 minutos, durante los cuales el público les reclamó con algunos oehh, oehh, oehh, oehhh, faltos de algo de energía (parece que el carnaval de Sitges afectó a más gente y no sólo a mi), y finalmente (ayudados por los técnicos de luces que encendieron un par de veces las pantallas para “animar” a gritar un poco más), volvieron a ocupar sus puestos en el escenario.

Los del grupo del 90 % de nuevo la mayoría no se enteró del tema siguiente, un regalo para los del club del 10 %, Ultraviolet, durante la cual Bono fué demostrando una evidente pérdida de voz, que fué a más en el siguiente tema, el esperadísimo por todos With Or Without You, en el que además se frustró con el micro (una rueda colgada de la estructura principal, que no terminó de funcionar a su gusto y a la que a mitad del tema le dió un puñetazo para dejar que fuese sólo el público el que cantara el último OOOOOhhhhhhh del tema).

Creo que fué una de las noches menos acertadas de Bono en toda su carrera, y seguramente él también acabó bastante desquiciado tanto por su pérdida de voz, como por los problemas con One, y seguramente por los nervios de ser el debut de la gira y saber que gran parte del mundo estaba ayer pendiente de este concierto, lo que provocó que presentara ya con muy pocas ganas el último tema un Moment of Surrender, que recitó más que cantó seguramente pensando ya en acabar y abandonar el escenario lo antes posible, y que podía haber sido un gran final, con los ooohhh, uuuhhh que tiene al final el tema, y que debería haber sido seguido por todos, pero supongo que muchos no tendrán el último disco o no lo habrán escuchado lo suficiente por que el acompañamiento del público dejó bastante que desear.

En resumen un concierto que podría haber sido (por escenario y por la calidad del grupo) absolutamente inolvidable, de medalla de oro olímpica, pero que por varios motivos, se quedó en un diploma y gracias, muy a mi pesar, por que sinceramente, después de 4 años sin U2 en directo esperaba con muchísimas ganas que llegara anoche.

En fin, esperemos que solucionen los problemas de sonido y los otros que surgieron anoche y los próximos conciertos de la gira resulten más acertados, y que si el año que viene, como parece que se rumorea, vuelven a España para algún concierto en la segunda parte de la gira, den realmente lo que todos esperamos de ellos y un poquito más, y podamos marcharnos más satisfechos que anoche tanto los del club del 10 % como los del 90 % …. y por favor …. al carnaval ya iremos a Sitges si hace falta ….

La magia de la Red permite que en You Tube podáis disfrutar ya de la mayoría de los temas del concierto.

Ahí van algunos de mis temas preferidos de ayer:

ULTRAVIOLET:

THE UNFORGETTABLE FIRE:

Un concert d’un grup de versions que comença amb “You Really Got Me” de The Kinks, i segueix amb altres grans clàssics del rock com “Born To Be Wild”, de Steppenwolf, “Layla” d’Eric Clapton, “I Shoot The Sheriff”, el primer gran èxit de Bob Marley i “Black Magic Woman” de Fleetwood Mac ja dóna idea del seu bon gust musical i si la banda és tant bona i porta un equip de so de qualitat com el que vam poder veure ahir nit a la sala Mon de Nit, sens dubte tenim per davant una nit fantàstica de Rock de primera divisió.

 I això que la cosa no va començar molt bé, el concert estava previst per les onze de la nit, tot i que en el Facebook de Víctor Estévez, ell ja l’anunciava per les 11:45, però a aquesta hora no érem més de 8 o 10 persones a la sala. El concert està enmarcat en els dijous de música en viu amb els que la sala Mon de Nit ens ofereix actuacions de diversos grups, i certament cal agrair-los l’esforç de portar ahir un grup d’aquest nivell, però possiblement ahir va faltar una mica més de promoció per millorar-ne l’assistència.

 El grup mateix va arribar poc abans de la mitjanit, i fins les 00:30 realment no va començar el concert, però l’espera es va fer curta, doncs poc a poc sí que va anar entrant més gent i en Víctor, lluny d’altres cantants que s’amaguen al camerí fins l’hora de l’actuació, es va passejar per la sala, parlant amb tothom qui se li acostava, fent-se fotos amb qui li ho demanava, i en fi, demostrant una qualitat humana i una modèstia que el fan una persona realment propera i amb qui un es sent aviat molt cómode, res a veure amb la imatge que tenim en general dels personatges populars, massa sovint del tot inaccessibles o pressumptuosos en desmesura.

 Al començament del concert el públic (compto que seríen unes 200 persones) estava una mica fred, està clar que alguns dels temes del set-list ens portàven força enrera en el temps per a joves entre 18 y 25 anys que éren el 90 % de l’audiència i els grups que han actuat a Girona saben del caràcter fred de la nostra gent i del que costa a vegades que ens animem com toca. 

En Víctor va intentar escalfar l’ambient al final de cada cançó convidant la gent a acostar-se cap a l’escenari amb consignes com: “Vinga, va, acosteu-vos que no mosseguem”, però no va ser fins ja passada la mitja hora, quan van interpretar un petit set-acústic amb “Tears In Heaven” d’Eric Clapton i “I Don’t Wanna Miss a Thing” dels Aerosmith, que es va acabar de perdre la vergonya i ja sí que la distància entre l’escenari i les primeres files es van reduir a la mínima expressió

 A la segona part elèctrica del concert , més clàssics dels 60 i 70’s com “Money” de Pink Floyd o una versió realment potent del “Come Together” de The Beatles i un corejat per tots, “All Right Now” de Free, intercal.lant també altres temes més recents com “Maniac” de Michael Sembello (menció especial en aquest tema per al guitarrista temporal de la banda, que va realitzar un magnífic “solo” – el titular de la formació es va trencar el peu en el darrer concert i ahir precisament debutaba el seu substitut), “Are You Gonna Go My Way” de Lenny Kravitz o “Are You Gonna Be My Girl” de Jet, per tancar amb un “You Shook Me All Night Long” dels AC/DC que ens va deixar a gairebé tots amb ganes de més. 

L’única cosa dolenta que es pot dir dels bons concerts, és que hi ha un moment que s’acaben i ahir va ser així, un magnífic concert d’un grup que toca de meravella, molt compenetrats, malgrat que no fa ni un any que toquen junts, amb un equip de so també exquisit i que permetia escoltar fins als més petits matisos de cada instrument, i un “frontman” de veu prodigiosa, que ara mateix lidera una de les millors bandes de versions del nostre país, i que esperem poder veure de nou aviat a les nostres comarques. Una mala decisió per als qui estaven assabentats del concert i van preferir quedar-se a casa.

Algunes Fotos (perdoneu la qualitat, però la meva càmara no té flash i es difícil que surtin bé en llocs amb poca llum):

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I un video d’un dels temes que van sonar ahir (Maniac) però d’un altre concert (al you tube en podeu trobar una pila de diversos concerts, absolutament recomanables)

Confieso que iba un poco escéptico al concierto del pasado sábado en Sant Feliu, por un lado me encanta Amaral y a estas alturas, después de verles varias veces en televisión cantando a pelo o sólo con la guitarra acústica, tengo clarísimo que son uno de los mejores grupos (si no el mejor) del panorama nacional actual, y suponía que llevarían unos músicos de acompañamiento a su altura, por lo que por la parte musical no tenía dudas de que el concierto sería de nivel, pero por otro lado las giras de presentación de un nuevo disco siempre son una lotería, dependiendo del capricho del artista, puedes encontrarte con una hora larga tocando sólo los temas del último disco, lo que convierte el recital en un soberano aburrimiento, por que la peña no conoce los temas, y apenas tararea el estribillo del primer single y gracias, y luego deprisa y corriendo, se arregla el concierto con unos últimos 20 minutos de repaso de los grandes éxitos imprescindibles, que siempre saben a poco, y llegas al final de la fiesta pensando que no ha estado mal pero el sentir general es que “han faltado muchas” de las que todos esperábamos y “han sobrado” unas cuantas del último disco.

Y realmente Juan y Eva me sorprendieron muy gratamente, cuando consiguieron en una hora y cuarenta minutos incluir hasta 10 temas de Gato Negro, Dragón Rojo, sin que nos cansáramos ni bajara el listón nunca, a base de alternarlos estratégicamente repartidos en el set-list, entre uno o dos de sus éxitos más conocidos, con lo que realmente el concierto se pasó en un suspiro, e incluso los que no habíamos escuchado más que 4 o 5 veces el último disco y sólo reconocíamos partes de esos temas, que por lo que se vió, debíamos de ser el 80 % de los asistentes, disfrutamos realmente desde la primera nota de Kamikaze hasta los últimos compases de la inevitable Sin Ti No Soy Nada, el precioso mediotiempo al que seguramente Amaral deben la mayor parte de su reconocimiento y el gran éxito conseguido en su momento con su mejor disco, Estrella de.Mar.

El concierto empezó con unos 20 minutos de retraso, con un telón que cubría todo el escenario, y que, al abrirse, nos dejó ver un montaje de luces absolutamente espectacular para un grupo nacional, y que no tiene nada que envidiar al que llevan muchos de los grupos internacionales más importantes.

Los dos primeros temas son los que abren el último disco, “Kamikaze” y “Tarde de Domingo Rara”, pero en directo ganan en potencia (bueno, realmente eso lo podríamos decir de todos los temas que sonaron durante la noche), gracias tanto al impecable sonido, como a una mayor presencia de las guitarras, que suenan bastante más contundentes que en el estudio y realmente dotan de vida propia a los temas en directo.

En los conciertos me suelo situar cerca de la mesa de sonido, por que lógicamente es donde debería escucharse mejor, y en este caso no fue una excepción, y realmente el equipo que llevan Amaral es de muchos quilates ya que sonó casi perfecto, sólo quizás un pequeño pero para el bajo, que, en algunos temas, estuvo demasiado contundente y fuerte, y hubiera convenido bajarlo un poco por que le sobraba volumen.

Después de estos dos temas, casi sin descanso, empalmando unos con otros, llegó el primer clímax de la noche con dos temazos como “El Universo sobre Mi” y “Toda la Noche en la Calle”, evidentemente coreados por todos los presentes desde la primera hasta la última letra, y provocando los primeros saltos y baile general de todos.

A continuación Eva se dirigió a nosotros pidiendo disculpas por el retraso, y justificándose por que había gran cantidad de gente que todavía no había podido entrar a la hora prevista, ante lo que se ganó una sonora ovación por parte de todos, incluso de los más fans, que ya llevaban una hora larga en el recinto y más de dos de cola anteriormente para asegurarse un sitio en las primeras filas.

La disculpa sirvió como introducción a otro bonito tema de su nuevo disco, “Perdóname”, que, igual que los dos primeros, en mi opinión gana un mil por cién en directo, aunque de nuevo, al ser un tema menos conocido, la mayoría se dedicó a escuchar y aplaudir, sin poder participar, como si haríamos todos a una cuando Eva empuñó por primera vez una guitarra acústica y sonaron los primeros acordes del tema siguiente y nos volvimos todos locos con la primera frase: “Como Nicholas Cage in Leaving Las Vegas ….”, el inconfundible comienzo de otro de los temas soberbios de su tercer disco, “Moriría por Vos”.

De nuevo vuelven al último para interpretar “Las Puertas del Infierno”, y dejar descansar un poco las gargantas de todos nosotros, pero por poco tiempo, por que a continuación “Resurrección” encendía de nuevo a las cuatro mil voces del coro nada más entonar el primer Uhooo Uhooo Uhooo Uhooo uuuuuu ……

A continuación otro tema nuevo, seguramente el que pasó más desapercibido, aunque sinceramente, a mi también me gusta bastante, como es “La Barrera del Sonido” y tras el cual Eva dedicó el siguiente tema a todos los que no están, a los que se han ido y a “Marta, Sebas, Guille y Los Demás”, volviendo de nuevo a arrancar a la peña en otro de los momentos álgidos de la noche.

A continuación, Eva y Juan se quedaron solos, con guitarra eléctrica él y acústica ella, y Eva nos anunció que de entre los tres temas que se pueden elegir de su web para cada concierto, había salido ganador la balada que cierra Estrella de Mar, “En Sólo un Segundo”, tras la cual volvió la banda, para interpretar uno de los temas más sorprendentes de Gato Negro, Dragón Rojo, un viaje por el ska y el reggae de nombre “Alerta”, que podrían haber firmado perfectamente No Doubt en su mejor momento y que nuevamente, incluso los que no lo habían oido nunca, siguieron con facilidad en su pegadizo estribillo, sin duda un tema que permanecerá en próximas giras, ya que tiene un ritmo superpegadizo y bailable (mención especial para el excelente trabajo del bajista y del batería en este tema).

De nuevo otro temazo de Pájaros en la Cabeza como “Big Bang” volvió a despertar a los que se hubieran relajado demasiado con los dos temas anteriores, y volvimos a saltar todos a una, antes del rush final, con el que, para mi, es el mejor tema del último disco, “El Blues de la Generación Perdida”, otro tema con claras influencias, en este caso de Heroes del Silencio, con una guitarra y bajo que podrían haber firmado perfectamente Juan Valdivia y Joaquin Cardiel, un tema absolutamente delicioso en el disco, y aplastante e impecable en vivo, otra de las perlas que espero que mantengan de por vida en futuros set-list. Por desgracia, pagó el mismo peaje que la mayoría de los temas nuevos, que es que mucha gente todavía no los conoce bien, y no fuimos más que un par de centenares de gargantas los que intentamos seguirlo, aunque en mi caso, con menos fortuna de la que el tema se merece.

Y la traca final nos lleva de nuevo a la locura con el imprescindible Te Necesito, de nuevo en una aplastante versión, más acelerada y dura que en el disco original, y con un final de guitarras absolutamente desmadrado, en el que Juan me recordó muchísimo (y no sólo por el gorro) a The Edge, en los fraseos y distorsiones finales de guitarra, que ya anunciaban que ese iba a ser el último tema de la noche.

Después de un cortísimo descanso el grupo volvió al escenario, aunque sin Eva, para arrancar los bises, que abrieron con un rock clásico como “Es Sólo una Canción”, que Juan cantó en su totalidad, igual que en el disco, mientras que Eva salía al escenario sólo para acompañar en los coros finales, quedandose en un segundo plano.

De nuevo acudieron a Pájaros en la Cabeza para continuar con este primer bis, con dos nuevos temazos como “Días de Verano” y el impagable “Revolución”, entre los que de nuevo estratégicamente colocaron uno de los nuevos temas, Gato Negro.

Después del clímax de “Revolución”, con el público ya definitivamente entregado, de nuevo se despidieron, abandonando el escenario, y algunos pensamos que nos íbamos a quedar sin escuchar el que seguramente es su mejor y más conocido tema, “Sin Ti no Soy Nada”, puesto que la mayoría parecía estar ya satisfecha y costó arrancar los necesarios aplausos y oeee, oeee, oee, oeeeeee, (un servidor se dejó buena parte de sus cuerdas vocales en el empeño) para que finalmente volvieran Eva y el teclista Quique, para presentar el último tema de Gato Negro, Dragón Rojo, “Esta Noche”, que convirtieron casi en balada sólo con la guitarra acústica y los teclados y al final de la cual el resto del grupo se unió a ellos, y Juan arrancó un corto sólo de guitarra, que terminó en los primeros compases del imprescindible “Sin Ti no Soy Nada” (al fiiiinnnn), que evidentemente es caballo ganador en cualquier concierto del grupo y que nos dejó a todos absolutamente satisfechos terminando el concierto con un aplauso de más de cinco minutos y el grupo saludando, todos abrazados como en las obras teatrales, y agradeciendo la sonora ovación con una sonrisa en sus labios, que nos dejaba claro que salían tan satisfechos como nosotros de la que realmente ha sido una grandísima noche, de lo mejor que se ha podido vivir en la provincia de Girona en mucho tiempo en materia de conciertos.

Aunque en las próximas semanas estarán bastante lejos de aquí, habrá que seguir en la web del grupo el resto de fechas de la gira, por que no pienso dejar de volver a verles, antes del final de la misma, y os aconsejo que, si tenéis la oportunidad de ir a uno de sus conciertos, no os vais a arrepentir, tanto por entrega como por calidad musical, es difícil encontrar a otro grupo nacional que pueda competir con Amaral en este momento, y el Set-List de esta gira es aplastante, para mi gusto sólo añadiría “Como Hablar” y “Biarritz”, para completarlo y dejarlo realmente redondo del todo.

A ver si a principios de octubre podemos estar en el Palau Sant Jordi, ya que seguro que allí se volverá a vivir otra gran noche como la del sábado pasado.

SET-LIST DEL CONCIERTO DE SANT FELIU (Gracias a Dreamer, uno de los mayores fans del grupo, que lo colgó en la web)


Kamikaze
Tarde de Domingo Rara
El Universo Sobre Mí
Toda la Noche en la Calle
Perdóname
Moriría Por Vos
Las Puertas del Infierno
Resurrección
La Barrera del Sonido
Marta, Sebas, Guille y Los Demás
En Sólo un Segundo (Eva y Juan)
Alerta
Big Bang
El Blues de la Generación Perdida
Te Necesito
————————————–
Es Sólo una Canción
Días de Verano
Gato Negro
Revolución
—————————————
Esta Noche (Eva y Quique)
Sin Ti No Soy Nada

En youtube podemos encontrar varios fragmentos de diversos conciertos de la gira, y aunque el sonido no sea muy bueno, vale la pena este, con los dos primeros temas del primer concierto en Zaragoza el 12 de junio pasado. Que lo disfrutéis.